• Columna 7

LOS HUEVOS DE LA REFORMA TRIBUTARIA

Actualizado: hace 5 días

Por: Valeria Velásquez.


Una reforma tributaria hace referencia a los impuestos que las personas, las empresas u organizaciones deben pagar al Estado para diferentes aspectos. Por ejemplo: tener una propiedad, usar un servicio o comprar un producto, entre otros. Estos pagos son la mayoría de los ingresos estatales, con el fin de llevar cabo inversiones sociales, de infraestructura, y pagar sus gastos administrativos.


En distintos países hay una estructura fiscal que determina la razón de esta tributación y quién puede o no pagar, así como el motivo, y la cantidad que le corresponde. Sin embargo, dependiendo de la política de los gobiernos y el desempeño de su economía esta estructura debe ser modificada. Este cambio se llama reforma tributaria.


Recordemos que en la Constitución Política de 1991, están las bases fundantes del Estado, por consiguiente, es pertinente mencionar que en la normativa Constitucional colombiana actual define en su artículo 1º que Colombia es un Estado Social de Derecho, enfatizando que la acción del Estado debe enfocarse en garantizar a los asociados condiciones de vida dignas. Es decir, con este concepto se destaca la voluntad del Constituyente alrededor del Estado, que no se limita a exigir que éste no interfiera o limite las libertades del pueblo, sino que requiere que se disponga a contrarrestar las desigualdades sociales existentes y ofrecerle a todos los ciudadanos las oportunidades necesarias para desarrollar sus habilidades y superar las necesidades materiales.


En correlación al artículo citado encontramos que el artículo 363 de nuestra Carta Política declara: “El sistema tributario se funda en los principios de equidad, eficiencia y progresividad. Las leyes tributarias no se aplicarán con retroactividad”. Este artículo estipula cual debe ser el perfil o la característica principal del sistema tributario en Colombia construido sobre los principios de equidad, eficiencia y progresividad, estos tres principios, deben darse al unísono y de manera articuladamente orgánica, no obstante ¿cual es el problema de fondo en materia jurídica de todas las reformas tributarias en Colombia? Se puede decir, que el primer principio violado es el de progresividad, por ejemplo: cuando establecen impuestos a la clase media, a la clase baja o la clase trabajadora y exonera en gran medida al capital financiero y a otras rentas de capital grande de monopolios económicos, de manera que se vulnera incuestionablemente el principio constitucional de progresividad en el sistema tributario, porque el mismo IVA que paga un ciudadano de estrato 1, 2 y 3 es exactamente el mismo IVA que pagan personas con mayores recursos económicos, evidenciando la ausencia de aplicación del principio de progresividad.


Según la sentencia C-397- de 2011 de la Corte Constitucional “El principio de progresividad tributaria dispone que los tributos han de gravar de igual manera a quienes tienen la misma capacidad de pago (equidad horizontal) y han de gravar en mayor proporción a quienes disponen de una mayor capacidad contributiva (equidad vertical)”, es decir, que cada quien pague los impuestos de acuerdo a lo que gana, esto es a su capacidad económica. En otras palabras, que las personas paguen impuesto conforme a la riqueza que ingresa a su haber. Entonces, este principio debe darse prioritariamente en los impuestos indirectos. Los impuestos indirectos son los que pagamos cuando consumimos un producto o servicio que tenga IVA. Por tanto, aquí debe imponerse una diferenciación en las tasas de este gravamen. Por eso, el piso jurídico para analizar cualquier reforma tributaria, es mirar la Constitución y determinar si se cumplen los principios del artículo 363.


En Colombia, existe una ley tributaria que establece las reglas para la recaudación de impuestos a los contribuyentes– ya sean personas naturaless o jurídicas–. Actualmente el Gobierno Nacional está adelantando una reforma tributaria ante el Congreso de la República cuando curiosamente el Ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, no sabe cuánto cuesta un huevo. Ilustraremos con un ejemplo la reforma tributaria. Este ha sido tomado de un video de la página “Otra pregunta, amigo”, de la red social Instagram, cuya cuenta es @otrapreguntaamigo).


Ahora bien, supongamos que un huevo cuesta 1 billón de pesos, el propósito de la reforma tributaria es que paguemos 30 billones de pesos que podríamos representar con 30 huevos que vienen en un cartón, de ese cartón las empresas van a poner 3 huevos y los otros 27 nos toca ponerlos a nosotros (el pueblo), la pregunta es ¿cómo lo vamos a pagar?


1. Cuando vayamos a comprar productos de la canasta familiar que hoy en día no tienen el IVA, así como una lata de atún que cuesta $6.000 pesos, pueden llegar a un precio de $7.200 pesos.

2. Herramientas para trabajar en el campo, como los costales, las redes para pescar, los sistemas de riego, etc. también aumentarán de precio en la misma proporción. Así mismo, elementos como computadores o celulares, limitándonos el acceso a productos tan necesarios para el teletrabajo, la teleeducación y, en general en el período de las tecnologías y la comunicación que hoy tienen un valor aproximado de $1.800.000 luego de la reforma tributaria su precio se elevaría a $2.200.000.

3. De igual forma, los servicios públicos que están por encima del estrato tres, y el servicio de internet a partir del estrato dos se elevarían de manera desmedida. Ahora bien, personas que en este momento estén pagando por ejemplo $500.000 pesos por el servicio de energía, luego de aprobada la reforma pagarían $700.000 pesos.


Por todo lo anterior nos tocará pagar aproximadamente 4 billones de pesos (cuatro huevos menos en el cartón).


4. También deberán pagar IVA aparatos que sirven para la implementación de energía solar. De esta forma se obliga a pagar a las personas que ayudan a preservar el medio ambiente. Lo paradójico es que esta reforma tiene un capítulo completo dedicado a nuevos impuestos aplicados a la protección del medio ambiente.

5. Las personas que trabajan en el campo se les impondrá un impuesto del 8% para todos los plaguicidas.

6. Un impuesto de $2.000 pesos por cada kilo de plástico desechable que está en la mayoría de productos que consumimos.


Con el carbono, los plásticos y los pesticidas pagaremos 2 billones de pesos (dos huevos menos en el cartón).

7. Todo aquel que tenga un vehículo particular o público debe pagar un impuesto por contaminación. Aproximadamente cada propietario tendrá que pagar la suma de $100.000 pesos.


Solo con eso nos quitarán 2 billones de pesos (dos huevos menos en el cartón).


8. En cuanto a la gasolina y al ACPM se multiplicará por cuatro el porcentaje del IVA que se paga actualmente.


Con esto nos arrancarán 2 billones de pesos (dos huevos menos en el cartón). Hasta el momento tenemos por fuera 10 huevos, pero no complacido con todo esto, el gobierno aumentaría el impuesto de renta. Según la universidad de EAFIT, “el impuesto de renta es un impuesto creado con el objetivo de gravar los ingresos generados tanto por personas naturales como jurídicas, teniendo en cuenta que dichos ingresos son susceptibles de generar riqueza, es decir, permiten capitalizarse”. Pero en Colombia este impuesto se convierte en todo lo contrario, es un impuesto para los empleados por el simple hecho de trabajar y en esta parte de la reforma tributaria, es la modificación más importante, porque obliga a los trabajadores que hoy en día no pagan impuesto de renta a pagarlo.


Si se aprueba esta reforma tributaria, según la Revista” Portafolio“Personas que ganen más de 2,4 millones en adelante pagarán impuesto de renta, y desde el 2023 los que ganen desde 1,6 millones mensuales empiezan a pagar renta también”. Lo anterior, significa que de cada cinco personas que tienen un trabajo formal tres van a pagar el impuesto a la renta.


De acuerdo a lo anterior, personas de clase media les tocaría pagar la renta cada año en una suma aproximada de lo que se ganaron en un mes de salario, o sea que estarían trabajando un mes del año completo para pagar ese impuesto con el que le saquearán a los colombianos la suma de 17 billones de pesos. Entonces, lo que queda en la canasta, es menos de la mitad del cartón de huevos.


Ahora bien, el gobierno afirma que no hay de dónde sacar el dinero, pero eso es falso, pues según el exdirector de la Dian Juan Ricardo Ortega, hay colombianos que tienen 100.000 millones de dólares en paraísos fiscales, recursos que no tributan en el país. Dicha cifra, equivale a 300 billones de pesos, o sea que a falta de un cartón de huevos tienen diez cartones de huevos encubiertos y el gobierno no hace esfuerzos por sancionar a estas personas. Lo que ocurre es que esos corruptos roñosos son los mismos que manejan el país, entre los cuales está el Ministro Carrasquilla, que apareció en el escándalo de los papeles de Panamá (Panamá Papers) con las empresas relacionadas de los Bonos de Agua.


Para concluir, la reforma no toca el modelo de concesión de las explotaciones petroleras que permiten que el inversionista pague la “inversión” con el dinero de las regalías. Por todo lo anterior es necesario hacer un llamado al Congreso de la República a que no apruebe la reforma tributaria, porque atenta contra la economía nacional, la estabilidad financiera de las familias y los derechos fundamentales, más aún cuando el país atraviesa por la crisis más compleja en los últimos 20 años por causa de la pandemia que ha destruido el bolsillo de los colombianos, que entre otras cosas ha sido mal manejada.

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