• Columna 7

UNA VIDA A LA ALTURA DEL SIGLO XXI

Por: Odilón Adán Robles. Escritor mexicano. Autor de los libros: “Libérate de ti mismo” y de “Si caminas te sigo”.


Algunos le llaman la era de los dioses, otros la era de Acuario, algunos más la cima de la evolución. Tenemos tecnología de punta, estamos conectados de manera emocional, con las “redes sociales”. Nos conocemos a la distancia y arrancamos suspiros. Conversamos, nos reímos, pulimos y embellecemos nuestros rostros, con los filtros de nuestros dispositivos.


La vida es relativamente más fácil, estamos más comunicados, pero igual lejos de despertar estamos más dormidos, el contacto físico se da muy poco. La cercanía se ha vuelto lejanía sin importar que estemos a centímetros de distancia.

Hay muchas ventajas vivir en estos tiempos, pero igual descaradamente, se pisotean los derechos humanos, se manipula y se somete con ataques psicológicos, con más facilidad; porque en cada dispositivo cargamos las mentes de millones de seres humanos. Quienes tienen espíritu elevado nos motivan a seguir y nos inspiran. Quienes tienen espíritu frágil, nos contagian y nos muestran un mundo enfermizo lleno de muerte y violencia.


Hay una alternativa prometedora, para vivir la modernidad sin que nos afecte y lejos de dejarnos someter, podemos aprovechar la tecnología para despertar y darnos cuenta que somos más que un cuerpo andante, que se enferma y se debilita con los años. Vamos aprovechar nuestros dispositivos para instruirnos viendo y compartiendo únicamente las cosas que nos aportan salud, paz, y sanas emociones.

Vamos a compartir bellos atardeceres, bellos amaneceres con paisajes que nos enamoren de la vida, vamos a entretenernos leyendo, escuchando música agradable, viendo videos de risa, y toda aquella información que nos aporte, un sano juicio.


Los seres humanos somos más que un producto para ser comercializado, porque, aunque suene exagerado, pero las grandes empresas nos ven de esa forma, nos venden productos tanto físicos, como psicológicos, que lejos de ayudarnos solo ayudan a un pequeño grupo de negociantes. La idea es que podamos beneficiarnos todos.

Vamos a conquistarnos, vamos a liberarnos de los dogmas y vamos a elegir amar a todo mundo sin importar su color, ni su cultura. Vamos a trascender eliminando nuestros miedos y así poder volar hasta alcanzar el “infinito”.

Yo soy Odilón Adán y escribo esto mientras escucho música que me relaja y me inspira a conectar emociones, con la gente que se conecta en estas “redes sociales”.


MUCHAS GRACIAS POR LEERME, UN ABRAZO PARA TODAS Y TODOS.

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