• Columna 7

UN CRÉDITO DE ALTO VUELO

Actualizado: oct 4

Por: Catalina López Lafaurie.


El Gobierno Nacional anunció el préstamo de una millonaria suma de dinero a la aerolínea Avianca Holding con el argumento de preservar el servicio aéreo nacional. Hasta ahí, todo normal. El revuelo, literalmente hablando, es causado por el monto del crédito de 370 millones de dólares a dicha empresa.


Avianca tras declararse en bancarrota, inició un proceso de reestructuración financiera en el cual nuestro bondadoso Gobierno participará con el crédito ya mencionado, el cual será pagado a 18 meses.


Lo que resulta cada vez más sorprendente, es que a pesar de la millonaria suma que el Gobierno prestará, esto es tan solo el 20% de lo que la aerolínea necesita. El dinero, saldrá del Fondo de Mitigación de Emergencias (FOME), que maneja los recursos estatales para enfrentar la pandemia del COVID-19 que, hasta este momento, suman más 20.000 muertes y más 600.000 contagiados.


No se deja en duda lo fundamental que es esta aerolínea para el país, los 14.000 empleos directos e indirectos que genera, el sobresaliente servicio que presta, la participación del 31,6% en el transporte de carga de Colombia y la conectividad aérea del 50% en las rutas a toda la Nación.


Creo que nadie negaría la importancia de conservar la aerolínea, lo que se sale del orden es la desproporción económica de la ayuda. Avianca no es una empresa del Estado, recibe aportes privados y opera en Ecuador, Perú y varios países más de Centroamérica; países, de los cuales la empresa también debería recibir aportes pero que ninguno de esos Gobiernos ha respaldado tanto como Colombia. Claro, es que tener a la familia cerca nos hace más generosos.


Por supuesto, el hecho es cuestionable por las demás aerolíneas como Viva Air, Easy Fly y Satena que también esperan la misma disposición del Gobierno y que aún no se ha visto reflejada siendo empresas nacionales. Estas acciones no fomentan la sana y libre competencia en el mercado porque así, estas no se encuentren en bancarrota, han asumido millonarias pérdidas.


Las preguntas son: ¿por qué los banqueros no han mostrado su apoyo? ¿por qué Avianca no se acoge a los créditos bancarios? ¿tiene que ser necesariamente una ayuda del Gobierno Nacional? La respuesta: María Paula Duque, vicepresidente de relaciones estratégicas de Avianca Holding. Bien estratégicas esas relaciones, ya saben, familia es familia.


El malestar, es que a muchos no les alcanza las relaciones para obtener créditos, préstamos y subsidios. Hablo de los pequeños y medianos empresarios que en medio de la pandemia se mantuvieron a flote, a pesar de la indiferencia de nuestro dadivoso Gobierno Nacional. Aquellos que presentaron papeles, llamaron, enviaron correos y les fue negado un pequeño monto, incluso, nunca les respondieron; a esos que no tuvieron más reparo que cerrar no un negocio sino sus sueños.


Valientes los que se atrevieron a emprender en esta pandemia y siguen ahí, que entienden que es un proceso en el que se escala poco a poco y que además, comprenden que deben esforzarse el doble para no depender de un Gobierno en el que, al parecer, solo ganan los que tienen poder.


Todos los días sale el presidente Iván Duque en el programa institucional evidenciando casos de éxito de empresas que se han salvado con el apoyo de los subsidios otorgados por ellos mismos. Está bien, eso es lo que debe hacer un programa institucional. Sin embargo, lo que falla es la realidad, aunque se entiende que es casi imposible darle a todo el mundo, a veces parece ficción.


Ahora, todos están tranquilos y polemizamos este tema, pero no han caído en cuenta que el Gobierno, paso a paso está endeudando al país. Hay recursos para Avianca y muchos menesteres más que han salido del FOME y todavía, pese a la tremenda coyuntura que vivimos no nos entregan un sistema de salud eficiente.


No se han percatado que todo el dinero invertido en esta pandemia, incluso el de Avianca, a final de cuentas, la factura será de nosotros los colombianos con más y más impuestos. De hecho, ya visualizo una nueva reforma tributaria.


Le daremos el beneficio de la duda a Avianca que en 18 meses el crédito podrá ser pagado, si nada extraordinario ocurre. Un apoyo que es fundamental para una empresa que todos necesitamos en el país, sí, la necesitamos. Lo único que desde siempre se le pide a un presidente y comprende el objetivo de esta columna es que: mantenga la balanza equilibrada y no la incline más hacía un lado que a otro; porque parece que tuviéramos un Gobierno de parte de los poderosos y no de los que en verdad necesitan.


Por lo pronto, el Senado citó a debate de control político al ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla para que argumente el exuberante préstamo a la aerolínea. Ya después veremos cómo Avianca resurge como el ave Fénix, mientras los demás aterrizan en picada; todo gracias a un crédito de alto vuelo.

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