• Columna 7

¿QUIÉN NOS PROTEGE DE LA INSEGURIDAD? ¿LA POLICÍA O NOSOTROS MISMOS?

Actualizado: jul 18

Por: Catalina López Lafaurie.


Varios sucesos ocurridos esta semana, despertaron la indignación y la polémica entre los ciudadanos. El primero de ellos y el que más ha causado revuelo fue el maltrato de un presunto miembro de la Institución Policial, adscrito a la División Judicial, Sijín del Atlántico a una persona, de la cual se presume, además, es un detenido.


El hecho ocurrió en Sabanalarga, Atlántico al parecer el 2 de noviembre de este año en el que Jeiner Sarmiento, detenido por porte de sustancias alucinógenas es sometido a una brutal agresión de parte de un agente de la Sijín. El video de lo ocurrido circuló en días pasados.

“Ese video no muestra todo lo que me hizo. Me agarra por el cuello y espalda, me levanta y estrella contra la pared, me pega patadas y vuelve estrellarme contra la pared”, asegura Sarmiento, quién además afirma que no denunció antes por temor.

A lo anterior se suman sentimientos contradictorios para Jeiner, debido a que agradece a la persona que publicó el video y dio a conocer la injusticia contra él, y a su vez, es amenazado para abandonar Luruaco donde reside con su familia.


La Constitución Política de Colombia contempla en su artículo 218 que: “La Policía Nacional es un cuerpo armado permanente de naturaleza civil, a cargo de la Nación, cuyo fin primordial es el mantenimiento de las condiciones necesarias para el ejercicio de los derechos y libertades públicas, y para asegurar que los habitantes de Colombia convivan en paz. La ley determinará su régimen de carrera, prestacional y disciplinario”.


En repetidas ocasiones estamos viendo el comportamiento policial frente a los ciudadanos, aunque los casos de éxito pasen desapercibidos. La Policía Nacional es una Institución del Estado con la misión de proteger a los ciudadanos, incluso de ellos mismos. La institucionalidad debe ser garante de los derechos, no de su incumplimiento. En Colombia parece que el real derecho es la vulneración de los mismos, a tal punto que se distingue una normalización de estas situaciones.

La Procuraduría General de la Nación tiene en revisión el caso y el comandante del Departamento, Hugo Molano dijo que el agente involucrado fue trasladado a otra división, mientras se adelantan las investigaciones y posteriores sanciones –sí dan a lugar– que a los ojos de los ciudadanos son claras las faltas, pero en el derecho y la justicia muchas veces hay escapes para los que están de ese lado de la pelea y no pasa nada.


Ahora bien ¿cómo entender a la ciudadanía? Repudian los actos delictivos, deciden no denunciar y aplicar la justicia con sus propias manos porque ya no confían en las garantías del Estado legislativo y judicial. Sin embargo, cuando ven esta clase de acontecimientos se indignan, critican y juzgan, pero en su barrio los cogen, los golpean y hasta palos le dan. La gran diferencia aquí es que la Policía es la que protagoniza los actos, es como ver a un médico matando a sus pacientes a quienes debe cuidar y proteger; ese es el deber.


Ahora bien, otro hecho que se robó la atención de las redes sociales en temas judiciales fue el sucedido en Cartagena, donde un delincuente intenta atracar a vendedores de gas con una aparente arma de fuego. En una rápida reacción de una de las víctimas, el ladrón es sorprendido con el golpe de un cilindro de gas en su cabeza que lo manda al suelo de inmediato y responde emprendiendo la huida. El video fue viralizado y dio lugar a memes sobre nuevas tácticas de defensa contra la inseguridad en el país.

Los ciudadanos se defienden y está mal porque no se debe tomar la justicia por las propias manos, después son los mismos ciudadanos los que deben responder por las agresiones al delincuente que también tiene derechos. Cuando se acude a las instituciones del Estado también está mal porque no hay justicia efectiva.


¿Qué es lo que se debe hacer entonces? Ese es el debate.

106 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo