• Columna 7

“MUNDO MUND-ANO” …

Por: María José Illidge. Comunicadora Social y Periodista.


Desde su creación el mundo es mundo, sabio, inteligente, sincero, honesto, abundante, amoroso, siempre dando lo mejor de él, de sí mismo para cada uno de nosotros, más que perfecto, es armónico, brindándonos Armonía…


¡El mundo es mundo, nosotros lo hacemos Mund-Ano!


¿Qué es mund-Ano? Es vivir desde y en lo tóxico, lo fétido, lo muerto, lo podrido, estar en desecho, literal nos hemos habituado a creer, pensar, coexistir y sentir que es un estado normal y natural, que es la manera de vivir… no lo digo desde una experiencia, el sentir, experimentar, evolución y transición, veamos lo que nos dice la RAE: tóxico: que es venenoso o que puede causar trastornos o la muerte a consecuencia de las lesiones debidas a un efecto químico”.


A lo largo de la historia, o mejor, la nueva era, día tras día, nos han vendido que existir, estar y sentir podredumbre hace parte de la realidad de la actualidad.


Hoy por hoy despertamos, abrimos los ojos desde la apreciación de un Mundo Mund-Ano, donde tenemos la concepción que vivir es el corre-corre, el afán, llenar agendas, citas, reuniones, hacer, hacer, hacer, solo pensamos en los quehaceres (Un quehacer es una actividad o una labor que debe realizarse. La noción suele referirse a una obligación o un compromiso, y no a una afición o a algo que se realiza solamente por placer), pero nos hemos detenido a reflexionar si en la realización de estos quehaceres somos verdadera y realmente productivos, ¿tú ya pensaste y reflexionaste sobre ello?, ¡te invito hacerlo! ...


Hagamos un ejercicio, piensa en el horario de instalación en labores, seguro entonces ya tienes tu primera reunión, no postergas ni 30 minutos y de esta mañana para tener un espacio tranquilo en tu zona laboral, arreglarlo, componer el espacio, ponerla y sentirte a gusto, tomar un café, agua, té, dar los buenos días a tus compañeros, personas alrededor, entorno, preguntar cómo han pasado, socializar sobre temas de coyunturales, brindar una sonrisa, y por qué, porque estas sumergido y sintiéndote útil y productivo desde el hacer y el hacer… Además, también puedo asegurar que antes de este momento tampoco has conseguido una pausa porque adicional están los quehaceres de casa, hijos, familia, trasporte etc., tampoco te dejaron respirar, cierto, ¿verdad?


¿El hoy es tóxico, todos hablan de relaciones tóxicas, pero seremos nosotros lo tóxicos? Esos que no nos regalamos una pausa para preguntar al otro cómo se siente, cómo ha estado, en qué podemos servir, ayudar, apoyar, aportar o simplemente escuchar, y sabes porqué, porque estás sumergido en tu propia toxicidad, esa que no te deja interés por el otro llevándonos a SER seres individualistas, lo inverso de la enseñanza del MUNDO, él nos invita a SER seres colectivos para de esta manera generar armonía y Bienestar en nuestro entorno tal cual él lo hace en la naturaleza, por esto ¡somos Mund-Anos!


Venimos creciendo bajo costumbres y creencias efímeras de una absurda abundancia desde el gran imperio del CONSUMISMO. La abundancia efectivamente es tener mucho, demasiado, pero desde lo poco, no es más feliz quien más tiene, si no el que menos necesita, sin embargo, el mundo Mund-Ano nos consumió en el bosque del consumo olvidándonos de SER seres humanos.

Distinguimos abundancia en lo demasiado en cuanto a lo material, pocos, ciertamente una minoría enuncian abundancia desde: la Salud perfecta, el amor propio, la gratitud, la familia, un trabajo hacia el servicio y el beneficio común, no desde individualismo y es precisamente lo que nos hace pobres y carentes en fuerza física, mental y espiritual, las otras dimensiones que nos enseña el Mundo pero que cegados de tanta Mierda, nos tapa la visibilidad y nos vuelve Mund-Anos…

Es por esto, que a partir de hoy una de las grandes tareas al abrir cada día nuestros ojos, debe ser agradecer por seguir, continuar y pertenecer en este planeta llamado Tierra, respirar profundo y leer el mensaje diario que tiene para nosotros desde nuestro corazón, no es leer afuera, es leernos adentro y así experimentar un SER más natural, volver a las raíces de nuestra propia NATURALEZA, aprender a SER seres más humanos, más armónicos, ir de la mano junto con nuestra Reina, la Madre Tierra, nuestra Pacha-mama, tomarnos de la mano, así como hacen las raíces profundas de los árboles por debajo de la tierra, entrelazarse y ayudarse entre sí a crecer, a darse amor desde el flujo de nutrientes y agua, nuestra real fuente natural.

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