• Columna 7

MUJERES

Actualizado: jul 17

Por: Pedro Luis González.


Los fundamentalistas musulmanes les mutilan el clítoris, los judíos ortodoxos se levantan cada día agradeciendo a Dios por no haberlos hecho mujer. Saben coser, bordar, sufrir y cocinar; hijas obedientes, madres abnegadas y esposas resignadas. Para realzarlas ante los próceres se decía que detrás de cada gran hombre hay una mujer relegándola a la triste función de respaldo de silla. Hoy le rendiremos justicia a unas cuantas valientes que decidieron desafiar el lado patriarcal de la historia.

Hildegarda


Desde el siglo VII se prohibió cantar a las mujeres en las iglesias, ellas ensuciaban la música sagrada que solo podía ser entonada por niños u hombres castrados. En un convento alemán en Bingen la pensadora y música desafió el monopolio masculino de la fe y creó la música litúrgica más hermosa que solo era cantada por mujeres, revolucionaria y desafiante la aguerrida monja superaba con creces a sus colegas hombres; venerada y amada por la multitud, Hildegarda decía y sabía lo que decía cuando de defender su condición se trataba. “La sangre verdaderamente sucia no es la sangre de la menstruación sino la sangre de las guerras”.

Juana


Una pobre campesina analfabeta quien lideró a los franceses en las guerras contra los ingleses que solía escuchar voces que le decían “solo tú puedes liberar a Francia”. Ella siempre citaba la fuente, lanza en mano, cabalgando de batalla en batalla fue apresada por el enemigo quien decidió entregarla a la iglesia para que se hiciera cargo de esa loca. Los funcionarios del rey y los funcionarios de Dios se encargaron de mandarla a la hoguera. Encadenada y rapada la sentenciada no tuvo abogado, pero si jueces, fiscales, los expertos de la inquisición, los obispos, priores y los testigos coincidieron todos con la ya prestigiosa Universidad de la Sorbona quien dictaminó que la acusada era cismática, apóstata, mentirosa, adivinadora, errante en la fe, sospechosa de herejía y blasfemadora de Dios. Tenía 19 años cuando la ataron a un palo y fue chamuscada viva en la plaza de Ruan. Con el paso de los años su patria y su iglesia que la habían asado viva, la convirtieron en heroína y santa, en un emblema de la cristiandad.

Olympia


La revolución francesa que tuvo como estandarte la promulgación de los derechos del hombre y del ciudadano tuvo como enemiga a Olympia de Gouges quien propuso que también se declarara los derechos de la mujer y de la ciudadana, un tribunal de la revolución la condenó y la guillotina la decapitó. Antes de postrar su cabeza se le dio por preguntar ¿si las mujeres podemos subir a la guillotina por que no podemos subir también a la tarima pública? Una semana después la revolución decapitó a la mujer del ministro del interior por opinar en política, asunto este exclusivo para los hombres. Unos años más tarde cuando se forjó la primera comuna de París donde se aprobó el voto universal, pero no tan universal porque se sometió a votación, hasta donde era universal el voto universal y los sufragistas todos ellos hombres decidieron negarle el voto a la mujer, fue una reñida discusión de 899 votos contra 1.

Violeta

En los tenebrosos años de la dictadura del General Pinochet se tomó la decisión de renombrar las calles con nombres de prominentes hombres de armas, pero hubo una de todas esas calles que se negó a cambiar su nombre por algún valiente militar, gritaron enérgicamente “somos Violeta Parra o nada”. Así le rindieron una vez más honores a esa pecante y picante campesina que bailaba y pintaba. “Gracias a la vida” cantó en su ultima canción cuando un tsunami de amor la arrojo al suicidio.

Katharine

El mundo le debe gran parte de su globalización a Orville y Wilburg Wright inventores del primer avión, sin ellos tal vez este mundo como lo conocemos no sería igual, pero, así como el mundo le debe a ellos, los hermanos le deben a su hermana. Katharine Wright crió y cuidó de sus hermanos desde temprana edad cuando su madre murió, fue ella también la que sustentó financieramente el proyecto con sus aportes devengados de su labor como profesora de lenguas clásicas. Al viajar a Francia para buscar apoyo financiero fue ella la interlocutora ya que hablaba perfectamente el francés, fue tanta su importancia que fue galardonada con la legión de honor junto con sus hermanos. “Cuando el mundo hable de los hermanos Wright deberá incluir también a nuestra hermana. Ella ha sido la fuente de inspiración de todo nuestro trabajo”, declaró Orville Wright.


Durante siglos o milenios la mujer ha sido escamoteada de la historia manteniéndola como simple acompañante del hombre, un adorno sin iniciativa, sin inventiva y que cuya única ocupación era la casa y los hijos. No fue así. Cabalgamos sobre verdades ocultas y mentiras resplandecientes, del pasado de ellas sabemos poco, ecos de voces masculinas, hicimos de ellas sombras de otros cuerpos.

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