• Columna 7

MI PROPUESTA AL CONGRESO: A LOS HÉROES DE LA PATRIA

Por: Rafael Porto C.


¿”Sabe usted lo que pasó en Haití?, lo que pasó en Haití fue falta de oportunidades”, exclamó el Sargento con voz fuerte. Me refiero a un Sargento amigo pensionado del ejército de Colombia que ve con preocupación la situación de los miembros de la Fuerza Pública al momento de pensionarse.


La historia es así: los miembros de la Fuerza Pública en Colombia entregan su vida por la patria, son mujeres y hombres esforzados que abandonan la familia por defender este hermoso país que ha estado en malas manos desde que tengo uso de razón.


“Nosotros cuando nos pensionamos somos jóvenes aún, con gran capacidad laboral y profundos conocimientos adquiridos durante nuestra carrera militar”, expresó el Sargento con entusiasmo. Me quedé pensando por un momento y dije: “además, tienen ganas de seguir luchando y darlo todo por esta patria”.


Del corto encuentro con el Sargento amigo surgió esta propuesta al Congreso que llamo: a los héroes de la patria y que se resume en reubicar laboralmente a estos grandes hombres que en algún momento de su vida llevaron en sus hombros la seguridad del país.


Vamos por partes, un hombre o mujer que se pensiona del ejército o de la policía no sobrepasa los 50 años, conozco a unos cuantos que no superaban los 45 años al momento de pensionarse o de pedir “la baja”. Pues bien, esas personas aún tienen fuerza para seguir trabajando, la propuesta va dirigida a ellos y consiste en que por ley deben ser reubicados en entidades del Estado tales como; organismos de seguridad y/o ministerios. Se me viene a la mente la UNP, la SIJIN, la DIJIN, el Ministerio de Defensa, el Ministerio de Justicia, entre otros órganos que hacen parte de la estructura del Estado.


Lo anterior, a fin de que estos héroes de la patria puedan seguir trabajando y entregarle todos sus conocimientos a la Nación. ¿Por qué?, porque contribuiría a la paz de Colombia, ¿cómo?, es simple, como se sabe algunos toman el “mal camino” y entregan todas sus fuerzas a la insurgencia, bien sea a la guerrilla o paramilitares.


Hay que arrebatarles a esas fuerzas oscuras a estos grandes hombres de la patria. Adicionalmente, esa ley debe incluir bonos de estudio para su núcleo familiar y facilidad para acceder a créditos con bajos intereses.


Ahora bien, los jóvenes que prestan el servicio militar obligatorio durante doce (12) o dieciocho (18) meses, también deben beneficiarse de esta ley. No tiene sentido entrenar a estos muchachos, bien sea en el ejército o en la policía para que luego algunos queden sin trabajo y otros terminen reclutados en la guerrilla o en los grupos paramilitares.


¿Vamos a seguir dejando que la guerra se robe a la juventud?, pues no tiene sentido alguno, propongo que por el mismo tiempo que dure el servicio, el Estado le garantice un puesto de trabajo digno, bien sea en una entidad pública o privada, donde el particular reciba un incentivo para que ese joven trabaje en su empresa, adicionalmente, recibiría por lo menos media beca de estudio en la Universidad pública. De esta manera, se contribuiría al empleo formal y a la paz de Colombia.

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