• Columna 7

¿EXISTE UNA VISIÓN HOLÍSTICA EN LOS DIVERSOS SABERES EPISTÉMICOS?

Por: Bernardo Carreño Gómez.


Conciso es que podemos encontrar unas parcelas de realidades de comprensión epistémica del hombre y del conocimiento que no se da por matices que se imbrican totalmente, sino que aparecen como realidades polimórficas desarrolladas a través de diversas armonías y melodías que nacen del espectro multidimensional de la conciencia y de la realidad que nos promueve la razón.

De esta manera se puede afincar tal propósito si examinamos las corrientes del escepticismo y dogmatismo, el idealismo y el materialismo, el racionalismo y el empirismo, que por su propia razón en cada una de ellas no logra asumir una postura holística del hombre y del conocimiento, ni siquiera por la suma de sus partes hacia un todo que es infinitamente complexional y diferencial. Sin embargo, realicemos una síntesis de cada una de ellas:


1. Escepticismo y dogmatismo


Los escépticos manifestarán que es imposible encontrar la verdad; que nada puede afirmarse de nada; que ningún conocimiento que parte de los sentidos es real; que ninguna realidad puede ajustarse a los conceptos que tenemos en nuestra mente. Además, indicarían que lo que conocemos es debido al azar y a la costumbre y que las cosas no se muestran como son en realidad, lo que los lleva a decir, por todo lo anterior, que los hombres deben abstenerse de hacer juicios y permanecer indiferentes.


Los dogmáticos señalan que nada se puede poner en duda; que hay que tener confianza plena en la razón –que es la única que puede conocer la regla de la verdad– al momento de conocer; que todos los conocimientos deben tomarse como verdaderos, inclusive con las creencias y razones. Van a establecer verdades definitivas que no pueden ponerse en duda: entonces, la verdad no puede ponerse en duda.


2. Idealismo y materialismo


Existen objetos que podemos tocar ver y sentir, esta es la materia, a su vez existen cosas que no vemos ni podemos tocar, estas son las ideas. Nos preguntamos: ¿Qué es primero o más importante, la materia o las ideas? La respuesta a esta pregunta nos bifurca el mundo filosófico en dos perspectivas: los idealistas y los materialistas.


Los primeros dicen que el pensamiento y las ideas, qué es lo primero y más importante para grandes rasgos, los idealistas conciben que la materia existe porque el espíritu o las ideas la crean. Por su parte, los materialistas responderán que la materia es más importante, primero, porque esto se traduce en la no creencia en el mundo metafísico; si la materia crea al espíritu no fueron dioses los que crearon al hombre son los hombres, que son materia, los que crean a Dios que es espíritu.


Al comienzo de ambas corrientes, en el origen de la humanidad, cuando el hombre pensó por primera vez, se planteó preguntas las cuales le era imposible responder dada la ignorancia del mundo en que vivían, en la que se generaba miedo, pues el ser humano le teme a lo que desconoce; por ende, la ignorancia sumada al miedo formó tal angustia en el hombre que debió responder sus preguntas a como diera lugar dando origen a la metafísica o mejor al idealismo. El primer hombre se preguntaba de dónde viene, para qué está en el mundo, cuál será su fin: estas preguntas aún hoy son difíciles de responder, pero como los seres humanos con capacidad de razonar no tenían una ciencia contaron responder estas preguntas con la metafísica, que le quitan al hombre la carga de la existencia dándole la explicación de un origen divino, una vida predestinada, una vida después de la desconocida muerte.


A medida que la humanidad dominaba la naturaleza, empezó a comprender cómo funcionaba el mundo. Por ejemplo, con el avance de la agricultura el hombre entendió que si a las cosechas se les agregaba agua crecerían, que el sol les brindaba vitaminas a los vegetales para poder germinar desechando dioses a los cuales adoraba para la producción de sus alimentos, entendiendo que no era un castigo divino si las cosechas no germinaban. El materialismo nace, entonces, con los hombres que no se fían en la metafísica únicamente; que buscan respuesta en las cosas tangibles, en las propiedades de la materia, pues lo material para ellos es una apariencia obligada En resumen los materialistas son partidarios de la ciencia los idealistas de la metafísica.


3. Racionalismo y empirismo


Los matemáticos más célebres de siglos anteriores al XVII encontraron en las matemáticas el modelo ideal para llegar al verdadero conocimiento; esta corriente filosófica alcanza su época de mayor esplendor en los siglos XVII y XVIII cuando la idea de que el método de investigación científica debe partir de hechos indudables, para, más tarde, pasar a extraer conclusiones de orden lógico en forma de razonamientos deductivos: se convirtió en la base sobre la que se asienta la ciencia moderna occidental.


Descartes convenció a la gente de que su método, fundamentado sobre una estricta base matemática, era el único medio posible de acceder a un conocimiento fiable y seguro del mundo. Para él, el único conocimiento válido es el procedente de la razón en oposición al derivado de los sentidos los cuales por lo general constituyen más una fuente de errores que de verdadero conocimiento el sentido común.


Baruch Espinoza fue el filósofo considerado como uno de los tres grandes racionalistas. Heredero crítico del cartesianismo, Espinoza pensaba que, aunque Dios no es todo, está en todas las cosas. Esta totalidad debe entenderse también como si se tratase de un sistema físico matemático.


Leibniz parte de las proposiciones analíticas que constituyen a las verdades de razón, pero junto a ellas existen las verdades. De hecho, son todas aquellas que basan su conocimiento en la experiencia. Estas son proposiciones sintéticas por lo que no se imponen por sí mismas como las verdades de razón, sino que tienen una duración limitada. La reacción principal contra el racionalismo filosófico se conoce con el nombre de empirismo racionalista; el primero, había menospreciado la experiencia como fuente de conocimiento sosteniendo que el único conocimiento fiable es el derivado del uso de la razón, pero, los empiristas rechazaron esta afirmación al sostener que el conocimiento que el ser humano consciente de la realidad que le rodea tan solo puede provenir de los sentidos.


Para John Locke, conocido, también, como el liberal supremo, aquello que se percibe de la realidad no es más que un cúmulo de imágenes sensoriales, pensamientos, sentimientos, memoria y un largo etcétera que denomina ideas con independencia de que sean intelectuales sensoriales o emocionales, y, que no constituyan sino aquello que existe en nuestra conciencia, ningún conocimiento humano puede ir más allá de su propia experiencia. Los postulados de Locke en su nueva dirección de las ideas también ejercieron una gran influencia en el desarrollo de la nueva ciencia colocando el énfasis central en la observación y confrontación de las ideas generales con la experimentación.


Racionalismo y empirismo son dos corrientes filosóficas que responden principalmente, pero, no únicamente, cómo es posible la adquisición del conocimiento. Esta es la pregunta que más concierne a ambas teorías y es el desacuerdo en este punto, es lo que los lleva a diferir en otros de sus ideales. El problema es que tratan de resolver este tipo de epistemologías, es entender la naturaleza, y, en ella la fuente y los límites de nuestro conocimiento.


Conclusión


Se puede afirmar que todas estas posturas epistemológicas de alguna manera están, cada una, presentes en nuestras vidas: en un momento podemos ser idealistas, luego materialistas, posteriormente racionalistas y proceder a la experiencia; sin lugar a dudas, en otras instancias de nuestra vida observaremos el dogmatismo, pero podemos ser escépticos, en fin, nuestro vasto universo personal puede contender las diferentes posturas epistémicas sobre el hombre y el conocimiento.


Referencia bibliográfica


Tecnológico Universidad Universitam, Tijuana, México, 2021.

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