• Columna 7

EL JUICIO DE IMPEACHMENT

Actualizado: hace 7 días

Por: Eduardo José Barreneche Ávila.


“I do not believe that such a course of action is in the best interest of our country or consistent of our Constitution” (Pence, 2021).


Este fue el mensaje dirigido a la vocera de la Casa de Representantes Nancy Pelosi por parte del vicepresidente de los Estados Unidos de Norte América en respuesta a las peticiones demócratas de invocar la 25 enmienda de la Constitución, la cual permite despojar de sus poderes y funciones al presidente, como consecuencia de la toma del capitolio a manos de simpatizantes republicanos el 6 de enero de 2021.


Ante la negativa del vicepresidente, la agenda política del Congreso de los Estados Unidos de Norte América priorizó el debate de votación para procesar a través de un juicio político o Impeachment, y por segunda vez, al presidente Donald Trump por el cargo de incitement of insurrection (incitar a la insurrección). Es así como la cámara baja de Estados Unidos (The United States House of Representatives) en un primer paso, aprobó con 232 votos a favor y 197 en contra, este 11 de enero, la acusación contra el presidente republicano, abriendo con ello paso al juzgamiento que habrá de surtirse ante el Senado.


Si bien el Impeachment contra Trump ha captado la atención mundial alcanzando un despliegue mediático masivo, no es cierto que se trate del primer juicio político contra un presidente ni de una figura exótica o novedosa; por el contrario, constituye una herramienta de raigambre constitucional que integra el sistema de frenos y contrapesos del gobierno de los Estados Unidos. En efecto, la Constitución de Estados Unidos de Norte América en su artículo 1, secciones 3 y 4 autoriza a la cámara baja y alta para adelantar juicios – impeachment – contra cualquier funcionario oficial que incurra en actos de soborno, traición, delitos mayores y menores, siendo su principal finalidad la destitución del cargo.

Ante la falta de regulación procedimental del Impeachment por la Constitución o una ley federal, corresponde al Senado y a la Casa de Representantes (cámara baja) adoptar los reglamentos que en uno y otra regirán sus actuaciones y las distintas etapas procesales. Este procedimiento actualmente puede sintetizarse en cinco grandes etapas, a saber: investigación, artículo o artículos de Impeachment, votación de la Casa de Representantes, juicio y votación ante el Senado (Weiyi Cai, 2020).


En el primer Impeachment contra Trump, iniciado el 24 de septiembre de 2019 y culminado con su absolución el 5 de febrero de 2020, es posible revisar las diferentes etapas que comprenden el procedimiento y las actuaciones que de manera particular tuvieron lugar en cada una de ellas. Así, en la primera actuación denominada iniciación, la vocera Nancy Pelosi anunció el requerimiento formal de Impeachment dirigiéndose a los diferentes comités de la Casa de Representantes dando a partir de ello apertura a la investigación. En desarrollo de esto, los comités de Inteligencia, Reforma, Asuntos Internacionales y Servicios Financieros recibieron a puerta cerrada diferentes testimonios con los cuales se pretendían esclarecer los hechos que servirían de base para una futura acusación. Asimismo, de manera paralela la Casa de Representantes elaboró y aprobó el reglamento del Impeachment (octubre 31 de 2019).


Una vez terminadas las investigaciones a puerta cerrada, el Comité de Inteligencia celebró una serie de audiencias públicas con el propósito de interrogar a los testigos. De estas audiencias el citado Comité envió un reporte al Comité Jurídico de la Casa en fecha 3 de diciembre de 2019.


Recibido el reporte por el Comité Jurídico dos nuevas audiencias se llevaron a cabo, la primera convocó a los académicos para conocer su postura frente a si los hechos investigados configuraban una verdadera ofensa por parte del presidente; y la segunda, congregó a los abogados miembros del Comité de Inteligencia para que presentaran sus reportes; a esta audiencia también fue invitado el presidente y su equipo, pero estos declinaron participar.


Con lo anterior finalizó la etapa de investigación, iniciándose entonces la etapa del artículo del Impeachment. En ese orden, el Comité Judicial de la Casa de Representantes elaboró y aprobó dos artículos contra Trump, uno por abuso de poder y otro por obstrucción del Congreso, los cuales fueron presentados ante la Casa de Representantes en pleno el 18 de diciembre de 2019. A partir de esto, se inició la etapa de votación de los artículos por parte de los representantes, quienes en esa oportunidad frente al primer artículo – abuso de poder – votaron 230 a favor y 197 en contra del Impeachment, y frente al segundo artículo – obstrucción del Congreso – un total 229 votaron por el sí y 198 por el no. Es de precisar que cada artículo debía ser votado por ser separado, siendo suficiente que uno solo superara el umbral requerido para dar lugar al enjuiciamiento del presidente. De manera que al ser aprobados ambos artículos tuvo prosperidad el Impeachment contra Trump.


Tras haberse culminado las etapas que corresponden a la Casa de Representantes, iniciaron las etapas de juicio y votación ante el Senado. El 15 de enero de 2020 se eligieron los house managers, un grupo de representantes que adoptarían el rol de fiscales dentro del juicio, al tiempo que el presidente Trump presentó su equipo de defensa. Cumplido esto, se prosiguió con la preparación del juicio el cual sería dirigido por el Presidente de la Corte Suprema, en ese entonces John G. Roberts Jr. En fecha 21 de enero de 2020, el Senado dio inicio formalmente a la etapa de juicio con la aprobación de las reglas y procedimientos que lo regirían. No obstante, previamente había sido enviada al presidente una citación judicial acompañada de los artículos del Impeachment, para que este se pronunciara sobre los mismos antes del 18 de enero de 2020. El presidente y su equipo legal dieron contestación a los cargos, rechazando el Impeachment por ilegal.


Es importante anotar que durante la etapa de juicio, cualquier senador o abogado de la defensa, estaba en la posibilidad de presentar una moción para retirar el caso, la que de ser aceptada por la mayoría daría lugar a la terminación del proceso.


Entre el 22 y el 28 de enero de 2020, los fiscales o house managers y el equipo legal del presidente presentaron sus casos ante los senadores y fueron interrogados por éstos. Las solicitudes probatorias se negaron en su totalidad con una votación de 51 a 49. El 3 de febrero de 2020, las partes presentaron sus argumentos de cierre frente al Senado; y entre el 3 y el 5 de febrero cada senador expuso durante 10 minutos las razones de su decisión.


Como última etapa, el Senado realizó la votación, requiriéndose una mayoría de las dos terceras partes para condenar al presidente. En este caso el Senado rechazó ambos artículos del Impeachment, con la siguiente votación: por abuso de poder 48 senadores por el sí y 52 a favor del no; y por obstrucción del Congreso 47 por el sí y 53 por el no. Así las cosas, Trump fue absuelto y el procesado concluido.


Cabe aclarar que las etapas y actuaciones procesales del Impeachment al no estar regladas son susceptibles de variación en cada caso particular de acuerdo con los reglamentos que se elaboren y aprueben por las cámaras para tal fin.


De otra parte y como se indicó líneas atrás, el Impeachment no es de reciente creación, pero sí de poca usanza debido al desgaste y complejidad que supone para el Congreso y la afectación que genera en la producción legislativa como principal función de este cuerpo colegiado. La figura originaria de Inglaterra, donde no tiene aplicación desde el desastroso juicio de Lord Melville en 1806, fue utilizada por primera vez en Estados Unidos en 1799 y en más de doscientos años solo 20 Impeachment se han llevado a cabo. Tres presidentes (Andrew Johnson, William Clinton y Donald Trump), un secretario de guerra, un senador, un magistrado y catorce jueces federales han sido procesados mediante Impeachment en ese país.


Para finalizar, resultan pertinentes los siguientes interrogantes frente al ya mencionado segundo Impeachment del presidente Trump: ¿De resultar condenado Trump quedaría imposibilitado para acceder a futuro a un cargo público? ¿Puede el Senado llevar a cabo un juicio de Impeachment contra Trump después de la posesión de Biden?



Con respecto al primer interrogante se debe afirmar que en principio la condena del Impeachment no imposibilita a Trump para acceder en el futuro a un cargo público, esto por cuanto, la principal e inmediata consecuencia del Impeachment es la remoción del cargo ocupado. Sin embargo, la Constitución permite al Senado hacer una segunda votación con el propósito de descalificarlo permanentemente para ocupar cualquier cargo público de honor, confianza o manejo del tesoro.


Para el segundo interrogante la respuesta es afirmativa, toda vez que el Senado puede adelantar el juicio contra Trump incluso como expresidente. De hecho, el Senado ha manifestado que solo después del 19 de enero recibirá la acusación por parte de la Casa de Representantes, esto es, con Biden como presidente.


Lo cierto es que el actual Impeachment es considerado por los analistas políticos como un caso sin precedente en la historia de los Estados Unidos de Norte América.






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