• Columna 7

EL DERECHO Y EL FÚTBOL

Por: Jairo Arturo Fontalvo Sarmiento.


Seguramente, ustedes pensarán que entre el Derecho y el Fútbol no existe relación alguna, pero tranquilos, yo también tenía esa percepción, sin embargo, en el universo inquieto de mi imaginación, voy a demostrar que efectivamente tienen mucha afinidad.


Tanto el Derecho y el Fútbol están regidos por normas para evitar caos y desorden en la sociedad y en la cancha. Ambos conceptos parten de la existencia de un conflicto o rivalidad. La praxis jurídica parte ineludiblemente de una divergencia entre demandante y demandado. El balompié implica inexorablemente la presencia de un enfrentamiento entre dos equipos.


En el mundo jurídico, es indispensable aplicar el principio de contradicción para la defensa de los derechos. En el terreno de juego, es necesario armar un bloque de defensa que neutralice a los delanteros. Si hay un mínimo descuido, la consecuencia será una sentencia desfavorable o la angustia de encajar goles.


Para lograr la victoria, es relevante formar la alineación de un eficiente equipo de abogados o de futbolistas, para no caer en errores tácticos o jurídicos que impidan alzar el trofeo del campeonato, o el pronunciamiento de un fallo favorable.


En el ámbito de las leyes y la pelota, se requiere la existencia de un juez o árbitro que con objetividad haga cumplir las normas y resuelva las diferencias, de ellos depende la aplicación del orden y la justicia en el campo de juego o en la Audiencia.


El concepto de sanción es un elemento común en el Derecho y el Fútbol, pues el incumplimiento de sus reglas o procedimientos conllevan a la tarjeta amarilla de una amonestación o multa, o a la tarjeta roja de una expulsión, suspensión o condena.


Es necesario la presencia de un Abogado o un Técnico, inteligente y preparado, para ganar los partidos o los procesos judiciales. Su credibilidad, imagen, despido o permanencia, dependen del resultado de una decisión judicial o un marcador.


Así como un futbolista necesita entrenarse con disciplina y perseverancia para anotar el gol de la victoria, también el abogado debe prepararse para que la genial chalaca de sus alegatos, logre impactar en el arco inescrutable del Juez.


La anulación de un gol por fuera de lugar, se parece mucho a la nulidad de un proceso por acciones temerarias. Con la gran diferencia, que la acción por fuera de juego, por lo general, es involuntaria, y la actuación imprudente es potencialmente premeditada.


El Derecho requiere un arquero que ataje los balones de la corrupción, para que al ciudadano no le metan los goles de la injusticia y la dilatación en los procesos. El Fútbol reclama un Perito que libre a los equipos del penalti peligroso de la mafia.


Conforme a lo anterior, espero haber demostrado la incuestionable relación de ambos conceptos, para ilustración de los hinchas y juristas, sin embargo, debo aclarar que pueden existir genios terrenales como Pelé y Maradona, en el balompié, y Carlos Gaviria y Devis Echandía, en las leyes, pero la verdadera justicia tanto en el Fútbol como en el Derecho, proviene de un único ídolo llamado DIOS, quien nos anima a convertir el gol victorioso del amor y la felicidad.

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