• Columna 7

ECONOPANDEMIA

Por: Rafael Porto C.

La econopandemia es un concepto que se ha querido acuñar para abordar el presente artículo. La econopandemia puede entenderse como el comportamiento de la econonomía en épocas de pandemia y sus consecuencias. Economía destrozada a nivel mundial por causa de la covid-19 y que según algunos expertos, el mundo tardará por lo menos un siglo en recuperarse de los estragos causados por la crisis económica y sanitaria por la cual atraviesa la humanidad.

El Banco de la República reveló que en el segundo trimestre del año se habría registrado una caída histórica del PIB (16,5%) y reiteró que la economía nacional caería entre 6% y 10% durante todo el 2020. En el primer trimestre del año 2020 la economía colombiana creció 1,1% mientras que en el primer trimestre de 2019, el PIB (Producto Interno Bruto) creció 2,9%. Algunas de las actividades económicas que más contribuyeron fueron la agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca: creció 6,8% (contribuyó con 0,5 puntos porcentuales a la variación anual). La administración pública y defensa; planes de seguridad social de afiliación obligatoria; educación; actividades de atención de la salud humana y de servicios sociales: creció 3,4% (contribuyó con 0,5 puntos porcentuales a la variación anual). Las actividades inmobiliarias: creció 2,6 % (contribuyó con 0,3 puntos porcentuales a la variación anual).

Ahora bien, queremos centrar nuestra atención en la agricultura que tiene una participación relevante en la estructura productiva de muchos departamentos del territorio nacional. La inversión agrícola que hasta hace un tiempo no era factible, es un sector al cual hay que mirar con especial atención, pues el agro puede ser una de las actividades llamadas a cerrar las brechas económicas entre departamentos, y bien podría ser unos de los frentes que impulsen la economía durante y después de la pandemia.

A pesar de que el campo podría llegar a ser la “salvación” de la economía en tiempos de pandemia, existe un verdadero impedimento para este segmento de la economía, se llama inflación, en junio la inflación total (2,19%) y la inflación sin alimentos ni regulados (1,66%) descendieron más de lo esperado y se situaron por debajo de la meta del 3%. Aunque los campesinos y ganaderos continuaron con sus actividades durante la cuarentena para garantizar el abastecimiento de alimentos de todo el país, la baja demanda está llevando a una reducción de precios.

¿Qué debería hacer el Gobierno? Desde nuestra perspectiva se hace necesario implementar los planes de construcción de vías terciarias que auxilien a los campesinos a tener mayor acceso a los centros de expendio de sus productos, con lo cual, lograrían vender a precios más justos y sin intermediación de terceros.


“La crisis de la pandemia está acabando con la economía”. Cada vez el comentario se hace más fuerte en las conversaciones de expertos y no expertos, en los medios de comunicación y en las redes sociales, el ambiente es bastante tenso, la preocupación se incrementa con el pasar de los días. El pobre cada día se hace más pobre y el ciudadano promedio no solo pierde dinero, muchos se han visto obligados a cerrar sus negocios y la clase media va directo al despeñadero.


De acuerdo con los datos del gremio de Cámaras de Comercio, Confecámaras, en el sector agro se crearon 2.565 empresas nuevas con corte al 31 de julio. A la misma fecha, se han cancelado 2.071. Según la ultima medición del mercado laboral, de 3,5 millones de empleos rurales se perdieron 250.000. El país ha perdido en términos generales más de 5 millones de empleos. El problema crucial del mercado laboral en la zona rural, es la baja calidad del empleo, pues en su mayoría, es informal, por cuenta propia y con baja remuneración.


Durante la cuarentena no todo el país se detuvo. Cerca de 7,5 millones de colombianos tuvieron que seguir trabajando en los sectores esenciales de salud, alimentos, agro, transporte, logística, telecomunicaciones y servicios públicos, entre otros. El Gobierno Nacional tomó la decisión de empezar a reactivar el aparato productivo, sin embargo éste ha sido de manera gradual y con estrictos protocolos de bioseguridad.


En el año 2018, a pocas semanas de que culminara la administración Santos, el gobierno entregó una metodología y los resultados que permiten decir que en Colombia hay 40 millones de hectáreas productivas, con esa extensión de tierra es para que ningún colombiano, por más pobre que sea, jamás pasara hambre. Se hace necesario que el gobierno enfoque su mirada, sus esfuerzos y gran parte de sus recursos al campo.


Las exportaciones deben incrementarse con base en la modernización del sector agrícola, pues tecnificar el campo es fundamental. El campo colombiano bien podría ser la despensa de América Latina, y porque no del mundo entero. Se debe reducir gradualmente las importaciones de los productos agrícolas que se producen en el país. Finalmente, con el propósito de reactivar la economía, los colombianos debemos procurar comprar, por lo menos en los próximos 5 años solo productos colombianos. Solo así podríamos recuperar la industria nacional. ¡Colombiano compra colombiano!

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