• Columna 7

A-MAR….

Por: María José Illidge. Comunicadora Social y Periodista.


Hablemos de A-Mar a propósito de la celebración de Amor y Amistad del fin de semana pasado.


Como buena costeña, Samaria en alma, vida y corazón, aprendí a nadar antes de caminar. Dicen que el Mar cura, pues sí, a mí me sanó, ¡pero esa es otra historia que después contaré! Si quieres conocerla, al final de la lectura regálame tu Corazón, dame Like y comenta Sí, si quieres esa historia…


¡En fin…! Sí, así tan infinito como un horizonte, un romántico atardecer, es como definitivamente debemos adentrarnos en los sentimientos, nada más similar al Mar que el A-Mar.


El A-Mar es lo más semejante al océano, inmenso, profundo, bello, infinito, poderoso, sanador, pero al mismo tiempo puede ser intrépido, temeroso, peligroso, todo un Mar de leva, algunos lo llaman traicionero, y hasta razón tienen.


Tan salado como pueden llegar a ser las lágrimas de dolor, tristeza y desilusión o tan dulce como un Beso en una desembocadura al mezclar sus aguas.


A-mar es sanador, el A-mar es medicinal, cuando amamos sanamos #VibrardesdeelAmor.


Ahora bien, lamentablemente nos infundieron que el amor es ´pal otro, con otro´… que cuando estamos bien, en amor, enamorados y en una relación, sí o sí es al lado de otro, con otro y es lo que cada día causa y genera esa preocupación constante, ese afán y apego, puesto que permanentemente se está en una búsqueda constante externa del amor, como perros de antinarcóticos en aeropuerto, buscando afuera lo que en realidad está dentro de nosotros, en sí mismos.


A través de la historia, desde nuestros abuelos y con aquellos dichos perturbadores: “Te va a dejar el tren”, además de los cuentos de princesas, príncipes azules y castillos, la sociedad nos enmarcó y empapeló desde un estado de soberanía para un otro; la mujer como creadora de vida, hombre como dador de la semilla, proveedor…


Si bien es cierto que como mujeres somos la base fundamental de la sociedad, también es cierto que existe una y mil maneras de dar vida, de parir; la semilla de un hombre y como seres humanos también podemos ser gestores y dadores de vida desde parir proyectos, arte, cultura, conocimiento, sabiduría, eso también es vida, eso también es cultivar Familia, educación y transformación social para la sociedad.


A-mar al prójimo es fantástico, maravilloso, hermoso, pero A-mar nos a nosotr@s mism@s es Majestuoso, Mágico, poderoso, es el arma más poderosa para encontrar el amor exterior… “No puedo amar si no sé amarme a mí mismo”. (Robin S. Sharma).


Es por ello que los invito, es hora, momento de A-Mar Nos desde nuestra pertenencia y convicción, con Amor Propio, desde nuestras profundidades como todo un océano, con el convencimiento que somos generadores, gestores y dadores de vida no sólo con el nacimiento de un SER, ¡si no viviendo y disfrutando siendo SER!



261 vistas2 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo